Valor sentimental : la fragilidad convertida en belleza

 "Tengo 50 años y 2 niños y el mundo está  fatal: creo que necesitamos algo de ternura"

( Joachim Trier, guionista y director)



Y la ternura ha sido reconocida y premiada con el Oscar a la mejor película internacional. No conseguí conectar con las historias de las más aclamadas y mejor  promocionadas. "Una batalla tras otra" y "Los pecadores", acapararon los máximos galardones pero, en mi opinion, la calidad ha estado más presente en las películas y documentales internacionales. Y entre ellas, "Valor sentimental" para mí ocupa un lugar destacado. Tanto que volveré a verla cuando llegue a las plataformas porque me resultó difícil captar todos los matices en un primer visionado. 

No es una película fácil. En una preciosa secuencia inicial, una voz en off otorga naturaleza humana a una casa. Esa casa palpita alegría, se entristece o se duele  a través de las vivencias que ha albergado durante generaciones. En esa casa han crecido dos hermanas, Nora y Agnes junto a su madre después de que el padre, aclamado director de cine, abandonase el pais para dedicarse a su carrera. 

Tras la muerte de su madre, las dos hermanas se reencuentran con él,  un director envejecido que pretende que su hija Nora, que es actriz de teatro, protagonice su última obra. Ante su rechazo, el padre termina ofreciendo el papel a una joven estrella de Hollywood, desencadenando un conflicto que obliga a los personajes a confrontar heridas pasadas. Es el meollo de un drama familiar en el que cada escena aporta una pieza  emocional que irá configurando la relación entre los personajes con mucha sutileza y huyendo de excesos dramáticos. Austeridad nórdica que se apoya en los silencios y en los gestos mínimos para dejar entrever las tensiones latentes entre ellos. 

Con esta premisa, el peso de la pelicula recae fundamentalmente en las interpretaciones de los actores por su capacidad para mantener un drama con tanta carga emocional y convertir cada escena en un espacio de tensión contenida. Su director, Joachin Trier, cuyo estilo  me recuerda mucho a Ingmar Bergman, filma la intimidad con elegancia y sobriedad. Resulta difícil olvidar su magistral secuencia final que, sin lugar a dudas, quedará grabada en la mente del espectador 

Combinar el arte, la memoria y la identidad no ha debido ser tarea fácil para el guionista y director.  El cine y la vida formando parte de una misma realidad. Creo que Joachim Trier  intenta convencernos de que el arte puede ayudar a sanar heridas y que lo que vemos no es tanto una historia sino un ejercicio de memoria que requiere conectar  con otros para encontrar la visibilidad que creíamos perdida. Se consigue con ternura y sabe a medicina para el alma. 

Los amantes del cine intimista que valoran el arte no se la pierdan. Para la acción, el ruido y las historias inverosimiles ya están las otras, las superpremiadas. 




Titulo: Affeksjonsverdi (Valor sentimental)

135 minutos

Nacionalidad: Noruega

Género: Drama familiar

Dirección: Joachim Trier

Guión: Joachim Trier, Eskil Vogt

Reparto: Renate Reinsve, Stellan Skarsgard, Inga Ibsdotter Lilleaas, Elle Fanning, Anders  Danielsen Lie, Cory Michael Smith

Música: Hania Rani

Fotografia: Kasper Tuxen

Fecha de estreno en España: 5 de diciembre de 2025

A partir del 27 de marzo de 2026 se puede ver en Movistar Plus y Filmin


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