El castllo: una mirada cruda, valiente y necesaria.
Nos hemos preguntado ‘¿Cómo contarías esta historia para que las personas supervivientes de trata puedan ver esta serie sin sentirse utilizadas, revictimizadas?" ( Elena Martin y Sandra Romero , directoras de la serie) Ya advierto que esta serie golpea y no está pensada para agradar a nadie, está plagada de realismo y el mundo que retrata no es idílico. Son muy duros los dos primeros capítulos y cuesta asimilar lo que va apareciendo porque refleja algo que no queremos mirar aunque muestre lo que sabemos y lo que permitimos. Es una ficción que funciona más como denuncia que como drama evitando diálogos innecesarios y tramas que puedan desviar de lo importante: proporcionar una información apabullante sobre el negocio de la prostitución en nuestro país. Y también conviene advertir que aunque el tema es duro solo hay dos escenas sexuales y en ninguna de ellas se incluye a la mujer en el plano. El cuerpo de las mujeres no se exhibe como espectáculo. Basada en hechos reale...