La casa de Leyla: un Estambul vibrante y contradictorio.
La historia de esta región del mundo es la historia de cómo unos se adueñan de lo que es de otros. Detrás de las guerras y conflictos está la lucha por la propiedad. Casas vacias, casas llenas, litigio por herencias, La necesidad humana de tener un refugio, un techo, un cobijo... Todo eso ha provocado innumerables tragedias a lo largo de los siglos. Tal y como sucede en esta novela. La casa de Leyla es un ejemplo claro de cómo pueden combinarse memoria histórica, crítica social y un retrato vibrante y contradictorio de la ciudad de Estambul. Las tensiones entre pasado y presente atraviesan capítulos utilizando la ciudad como un personaje más: un espacio donde conviven restos romanos, mezquitas, palacios, casas en ruinas y edificios modernos. El personaje que da título a la novela es la última descendiente de una familia otomana. Obligada a vivir en una casita pequeña, modesta, un anexo del antiguo yali familiar, es desahuciada por los compradores de la f...