Los justos: donde la moralidad se vuelve frágil.
Unas dependencias judiciales modernas y aparentemente impecables son las secuencias iniciales de la pelicula. Los miembros del jurado avanzan por los pasillos abrillantados. Todo transmite orden y control. Pero la cámara capta la imagen de una rata y ese pequeño detalle rompe la pulcritud del ambiente, funciona como advertencia de lo que está por venir y genera duda sobre la solidez del proceso judicial. Se juzga a un hombre por corrupción y todas las pruebas lo corroboran. Los nueve miembros del jurado, de distintas edades y procedencia social, dedican los primeros minutos a conocerse, intercambiar impresiones y reflexionar sobre la responsabilidad que les toca asumir. Parecen coincidir en la culpabilidad del acusado Pero un inoportuno apagón les impide seguir con sus deliberaciones y tendrán que posponerlas hasta el día siguiente. Después de esa noche, un intento de soborno hará que afloren sus grietas, sus miedos y sus contradicciones. El arranque es si...