La Grazia: un bello elogio de la duda
"Estamos en una época en la que las cuestiones éticas se han vuelto demasiado irrelevantes. Quería aportar mi granito de arena recordando a la gente lo importante que son las decisiones morales para mantener la solidez de un mundo que tal vez la esté perdiendo. Mostrar un tipo de político responsable, serio, sabio y con sentido común... algo que hoy en día puede parecer fuera de lugar o surrealista, lamentablemente"
(Paolo Sorrentino, cineasta)
Hay películas que no sólo se miran, se sienten. " La Grazia"es una de ellas porque la belleza y el dolor conviven para mostrar que una decisión íntima puede provocar un abismo. Y se agradece que el director está vez prefiera la contención frente al exceso visual.
" La Grazia" se abre con un plano del cielo en el que tres aviones arrojan humaredas que representan los colores de la bandera italiana mientras se van desgranando artículos de la Constitucion, aquellos que se refieren a los poderes y facultades del Presidente de la Republica. A continuacion surge la figura de Mariano de Santis, veterano jurista, con carisma y buena reputación como Presidente que, a punto de finalizar su mandato tendrá que tomar decisiones importantes: aprobar una ley de eutanasia y decidir sobre el indulto de dos presos condenados por asesinar a sus parejas. A todo esto se une la difícil relación con sus hijos y el desasosiego que le produce la creencia de que tiempo atrás su esposa le fuera infiel. La dudas lo desarman y hacen que cargue con un peso que no sabe sostener. Bajo esos dos pilares, la presión de un cargo como Jefe de Estado y la duda que lo humaniza gira toda la película.
El guionista y director imprime su sello en la presentación de los espacios, en los claroscuros que acentuan las reflexiones, la visión humorística de algunas escenas y la elección de determinado tipo de música como contraste. Pero su máximo acierto es contar con su actor fetiche, Toni Servillo que con su interpretación contenida y vulnerable sostiene la tensión de alguien rodeado de protocolos y miradas que piden certezas cuando él está inmerso en un mar de dudas. Merecidisima la copa Volpi al mejor actor que se le otorgó en Venecia. El resto del reparto están muy a su altura representando a unos personajes con los que el protagonista sostiene diálogos muy inteligentes entre la trascendencia y la campechania.
Sorrentino consigue que cada plano sea un regalo para la vista y muchas de sus frases un regalo para la inteligencia: "Si no firmo, soy un torturador, si firmo, soy un asesino" o esta otra: "¿A quien pertenecen nuestros días? " Imágenes y frases que dejarán huella en los espectadores que sepan conmoverse ante la fragilidad del protagonista, sus incertidumbres y sus reflexiones cuando la ley se tiene que enfrentar a la vida real. Porque, aunque el mundo pida a gritos certezas rígidas, lo humano, también en política, debería ser dejarse llevar por la reflexión y la duda razonable.
Titulo original: La Grazia
Pais: Italia
Duración : 133 minutos
Género : Drama politico
Direccion y guión : Paolo Sorrentino
Reparto: Toni Servillo, Anna Ferzetti, Orlando Cinque, Massimo Venturiello, Milvia Marigliano
Fotografia: Daría D'Antonio
Fecha de estreno en España: 1 de abril de 2026

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