Stoner: un clásico imprescindible.
La belleza puede surgir de lo más humilde cuando un escritor sabe mirar con precisión. A veces la literatura ilumina aquello que parecía destinado a permanecer en la sombra. He recuperado este clásico que leí hace tiempo y he vuelto a emocionarme con su historia. Es uno de esos libros que permanecen durante años en la memoria, y cuando vuelves a leerlo, te dejan pegado a sus páginas porque lo importante no es lo que ocurre sino cómo está contado, los sentimientos que despierta: frustración, tristeza y en las páginas finales serenidad y una paz cuya emotividad es difícil de igualar. El texto comienza cuando el protagonista ya ha muerto y un narrador advierte que leeremos sobre un hombre sin importancia. Nos traslada a la Universidad de Missouri, primera mitad del siglo XX. Un granjero pobre le sugiere a su hijo que si estudia en la Facultad de Agronomia, la tierra les dará más rendimiento. El hijo acepta la decisión de su padre, estudia y por las noches repi...